No soy poeta, amo la poesía y me apasiona escribir, expresar mis sensaciones, describir las bellezas del universo de la manera más poética que logro. Inés Quilez de Monge.
jueves, 4 de agosto de 2016
lunes, 11 de julio de 2016
Mención Al Mérito otorgado por el Centro Cultural Rosalía de Castro, Buenos Aires.- Poesía "TE RECUERDO PADRE"
TE RECUERDO PADRE
“La Veloce” se llamaba, el barco aquel que te trajo,
En la bonita Valencia, se abrieron tus ojos mansos.
Una madre temerosa de la guerra amenazante,
un padre que con valor, con espíritu templado,
decididos a emigrar, uniendo amor con pesares.
El mar arrulló las penas, el sol entibió las almas
un país los recibía, gran potencia se insinuaba
.
Arrojaron las semillas en profundos surcos
yermos,
las regaron con sudores de tremebundos veranos,
y lágrimas de tormentos en las noches de nostalgias.
Cuánto arrojo, cuántos días en extensiones de campo.
Matorrales, paja brava, tierras inhóspitas crueles,
ellos nunca se arredraron, invocaron al Señor
con suplicantes plegarias.
Inefables esperanzas, arraigaron en sus almas
de ver campiñas muy verdes, flores y espigas doradas.
Aun te veo padre mío con tus ropas empolvadas,
cuando volvías del campo, tras una larga jornada,
conjugaban tus esfuerzos,
con mi bella tierna infancia.
No fueron vanos ejemplos, quedó tu ruta marcada.
Tu generoso legado de
honestidad y trabajo
cual bendición has dejado.
Gracias por siempre te digo, ¡te dice gracias, mi Patria!
lunes, 27 de junio de 2016
miércoles, 27 de abril de 2016
"PRIMERA MENCIÓN ESPECIAL" Certamen "Palabras que Brillan" Organizado por "Depto. de Jubilados, Unión de Docentes" Posadas. (Misiones) .- Trabajo premiado "NATURALEZA"
PRIMERA MENCIÓN ESPECIAL-
Inés Quilez de Monge
NATURALEZA
La esplendorosa magia de natura
ostenta su belleza sublime y placentera.
No hay nada más hermoso para el alma
que admirar su grandeza.
La inmensidad de sus azules mares,
que salpican y golpean grandes piedras,
o en elegantes playas veraniegas
acarician la arena.
Contemplar la mansedumbre de los lagos
con su grácil belleza,
los imponentes cerros y montañas
con sus níveas crestas.
Se calmarán como un suave remanso los espíritus
al contemplar los mil matices
que pinta la alborada.
O la suntuosa estampa que ofrece el sol en su caída
una tarde dorada.
Es tanto lo bello que nos obsequia el universo
y es cada día una gala.
¿Por que motivo artero los humanos corremos por el mundo
en busca de dinero, poder, lujuria vana?
Si sentados en la hierba fresca,
un tibio atardecer, nuestras almas se embriagan.
La esplendorosa magia de natura
ostenta su belleza sublime y placentera.
No hay nada más hermoso para el alma
que admirar su grandeza.
La inmensidad de sus azules mares,
que salpican y golpean grandes piedras,
o en elegantes playas veraniegas
acarician la arena.
Contemplar la mansedumbre de los lagos
con su grácil belleza,
los imponentes cerros y montañas
con sus níveas crestas.
Se calmarán como un suave remanso los espíritus
al contemplar los mil matices
que pinta la alborada.
O la suntuosa estampa que ofrece el sol en su caída
una tarde dorada.
Es tanto lo bello que nos obsequia el universo
y es cada día una gala.
¿Por que motivo artero los humanos corremos por el mundo
en busca de dinero, poder, lujuria vana?
Si sentados en la hierba fresca,
un tibio atardecer, nuestras almas se embriagan.
martes, 26 de abril de 2016
Del 21/4 al 9/5 de 2016.- Feria del Libro en Soc. Rural de Buenos Aires.- Se exhibe el "Libro de los Talleres" N° 29- Con los Trabajos del Taller Literario "Letras y Sonidos"- El trabajo de mi autoría que se presenta es "La Playa"
LA PLAYA
En salobre magia de soles y arena
caminan felices tomadas sus manos
sobre suave playa, la niña y su abuela.
Las olas embisten, prorrumpen ufanas.
Agitan su espuma y luego, se aplacan
retroceden lento
borran las pisadas.
Unas ya cansinas,
otras apuradas.
Sus miradas transitan por el horizonte
allí se confunden el cielo y el agua.
O en la blanca espuma del
mar encrespado,
furioso arremete contra la escollera,
ella, con empeño resiste su enfado.
Así como el tiempo
borra con su paso
todas las tristezas, las penas del alma,
así el mar eterno en vaivén constante
borra toda marca, cavila la abuela.
La niña gozosa disfruta el momento
espera cada ola, con risas y saltos.
Cuando ya la tarde opaca su encanto
con suaves matices rosas y dorados,
el sol se recuesta sobre el mar lejano…
En su reposera descansa la abuela,
la niña se aloja sobre su regazo.
En la tibia tarde se duerme el verano.
Volverán mañana a caminar descalzas
sobre arena fresca que da la alborada,
una nueva ola besará la playa
como cada día,
borrará pisadas.
viernes, 5 de febrero de 2016
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